Viene a mí una imagen: Soy yo escribiendo en una máquina, con la vista perdida en los árboles que danzan dulcemente como si todo marchase bien. Soy yo escribiendo como una loca que no piensa, que es puras letras, puro desorden, puro vacío.
Pero, ¿qué se leía en esa maltrecho trozo de papel?
"Camino sola por un pasillo interminable. Interminable como nuestra melancolía.
Camino sola, rota, jodida por un pasillo interminable. Y ahí también estás tú.
No te veo, pero sé que ahí estás:
Puedo sentir el roce de tus pies descalzos con el suelo.
Camino rota, jodida, temerosa por un pasillo interminable. Interminable como nuestra melancolía.
Y ahí también estás tú, pero estás solo. Y yo sola estoy."
Sonrío con tristeza: Eso no ha cambiado.

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